
No lloramos a un líder espiritual, celebramos una revolución de ternura
Homilía en el primer aniversario de la muerte del papa Francisco, 21 de abril de 2026 Queridos hermanos y hermanas en Cristo: Ha transcurrido un año desde que el silencio se apoderó de la Plaza de San Pedro, marcando el momento en que el “Peregrino de la Esperanza” finalmente llegó a su destino. Nos reunimos hoy, no solo para conmemorar una fecha, sino para revivir la memoria de un gran hombre, el papa Francisco, quien dedicó su vida a infundir

“La crisis climática es, ante todo, una crisis ética”
En las políticas públicas, el desafío está en diseñar instrumentos que incorporen simultáneamente equidad social, protección ambiental y viabilidad económica, evitando soluciones puntuales o parciales.
Finalmente, otro aspecto crítico es promover una gobernanza que incluya activamente a las comunidades, reconociendo que la ecología integral requiere participación y una visión de largo plazo orientada al bien común. Lo que el papa Francisco denominaba Solidaridad Universal.

Evangelizar la técnica: El aporte de Francisco a la formación de nuevos economistas
Los economistas deberían diseñar sus modelos, sus métricas y sus políticas desde la experiencia de quienes quedan fuera del sistema, no solo desde los promedios que pueden invisibilizarlos

Más allá de los números: construir sobre roca
Durante mucho tiempo, el catolicismo fue un rasgo innato de la cultura chilena, una etiqueta que se sostenía en parte por la inercia de la costumbre. Afirmar esto no implica en ningún caso minusvalorar la presencia histórica de nuestra Iglesia en el país, pero sí reconocer que estamos siendo testigos de un cambio. Tras un periodo de “depuración”, marcado por el desvanecimiento de un catolicismo presumiblemente más “nominal” o “cultural”, tal vez estemos comenzando a tocar “el piso de concreto”. Lo que queda es un núcleo más reducido, pero potencialmente más autoconsciente y definido. No es una mayoría por costumbre, sino una comunidad que ha decidido permanecer a pesar de las fatigas y las crisis institucionales que tanto han dolido.

Por sus llagas hemos sido sanados (Isaías 53, 5)
Esta semana los cristianos celebramos la fiesta más importante del año: la Octava de Pascua, cuando la alegría del Domingo de Resurrección se prolonga hasta el domingo siguiente. En esta reflexión, quisiera centrarme en un rasgo particular: Las llagas de Cristo no fueron borradas con la resurrección. Yo
